La isla se nos ha quedado pequeña

¡Buenas tardes bloggeros! Como entenderéis por isla, queremos decir el blog. Hace ya tiempo que salimos de esa perdida isla y que emepzamos con este diario. Hoy, queremos informaros a través de esta entrada que después de todo lo que hemos vivido, lo que os hemos contado y lo que nos ha faltado por contaros, hemos pensado en trasladarnos a otro soporte más dinámico, la página wix – http://diariodeunossuperv.wix.com/survivorsdiary -.

Hemos decidido enfocarnos plenamente en nuestra pasión, aquello que nos hace felices: Los medios audiovisuales. Así pues empezamos con nuestra nueva página “Destino: Medios audiovisuales” que esperamos que os guiste tanto como esta, ¡o más!

En la página encontraréis varios reportajes, entrevistas, noticias y crónicas en distintos soportes. Habrá tanto vídeo, como texto y sonido. Igualmente por si acaso os dejamos por aquí los links de dichos recursos.

¡Un saludo grandísimo compañeros! ¡Nos vemos por la nueva página!

La sátira, ¿Qué es eso?

Llegan a la sala los participantes del debate. Por un lado se encuentran a favor Gino Pavone García, Luis García Díaz y Carlota Galocha Rey. Al otro nos encontrábamos a Mariana Vélez Ospina, Javier Guridi Mateos y Guillermo García García. Todos alumnos de 1º de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid.

El debate trataba con grandes argumentos a favor y en contra de la sátira como género periodístico – aunque hubo disputa de la definición del término – y sin duda no fueron para menos esos 90 minutos de intervenciones.

Juan Sánchez como moderador comenzó repartiendo la palabra a los distintos asistentes para introducir la temática. Éste en todo momento controló la extensión de las intervenciones, que no hubiera desviaciones del tema a tratar y que en todo momento hubiera un respeto dentro de la charla.

Lo que empezó siendo una calmada puesta en común de los argumentos, se tornó en un ambiente muy caldeado, donde los intervinientes Gino Pavone y Mariana Vélez se enzarzaron en una discusión ética del uso de la sátira. El ejemplo más utilizado para ello fue el reciente caso de Charlie Hebdo. Gino calificó a sus contrincantes como fascistas y represores. Asimiló a la exclusión de la sátira en los medios como una pequeña dictadura donde se censuraba la libertad de expresión.

Esta ardiente discusión comenzó a partir de la primera pregunta lanzada por el moderador: La sátira, ¿Información o entretenimiento? El detonante de los contundentes calificativos empleados por Gino nació por medio de la argumentación de Mariana. Ésta afirmaba que la sátira debía tener una ideología, y que ésta era antisistema. Añadía el caso de José Miguel Monzón Navarro – más conocido como el Gran Wyoming- donde el mismo se calificaba como antisistema.

“Sólo dos tipos de personas pueden estar en contra de la sátira: ignorantes y extremistas de derechas. Vosotros compañeros, ¿Sois ignorantes o ultraderechistas?” “¡Aquí el único extremista eres tú!”

 

Está claro que el furor fue generado por estos dos participantes, pero Guillermo García y Carlota Galocha no se quedaron muy detrás de ellos. Ambos expusieron argumentos muy bien documentados que provocaban el replanteamiento de la posición respecto al debate. Fueron un ejemplo del trabajo de investigación que hay detrás de un debate además de los subjetivas opiniones de cada persona.

Por otra parte, parecen haberse quedado con ganas de más Luis García y Javier Guridi. A pesar de sus escasas intervenciones respecto a las de los demás, éstas fueron muy determinantes. Cabe destacar cuando Luis García contestaba a un argumento afirmando que el respeto y la sátira podían ir de la mano sin ningún problema. Es una “vía de escape para criticar la realidad” según afirmaba – “e incita a la reflexión”.

Pese a los argumentos, Javier Guridi y Guillermo García – aunque este último intentó buscar un consenso de ambas partes – rebatieron con otras afirmaciones. Consideran a la sátira como algo degradante y desagradable.

“La sátira es un faro que ilumina a la vía publica”” – Gino Pavone

“No son ataques gratuitos, hay una argumentación. La sátira no tiene que ser creíble sino que es una crítica de algo actual.”– Luis García

La ética que llevaba consigo la sátira fue motivo de gran parte del debate dado el pasado martes 21 de abril. Pero todos participantes del debate vinieron acompañados de unos testigos con los que fortalecer sus argumentos. Entre ellos encontramos a Irene Bermúdez Rello, Virginia Ruiz Alonso, Alix Johanna Torres Gómez, Albert Florín Ghira e Isabel Estebaranz. Todos ellos trajeron una serie de documentación y argumentos propios para fortalecer a sus correspondientes, ero sin duda la experta que apareció con más fuerza fue Candela Manzano Hervás, la cual acompañaba a Marianna Vélez.

 

Fue un intenso debate en el que se dedicaron unos minutos para que el público pudiera exponer sus argumentos o preguntas. Finalmente el debate concluye con respeto y felicitación por el trabajo realizado entre los distintos compañeros, donde se dieron la mano en señal de reconocimiento.

La sátira: el debate

El pasado día 21 de Abril tuvo lugar un intenso debate en la Universidad Carlos III de Madrid realizado por varios de los alumnos de Comunicación Audiovisual.

El tema tratado fue la sátira, un tema polémico debido a los recientes acontecimientos ocurridos el pasado día 7 de enero el semanario francés Charlie Hebdo.

Los integrantes del debate fueron Gino Pavone, Carlota Galocha, Luis García posicionados a favor de la sátira, y Guillermo García, Mariana Vélez y Javier Guridi en el lado opuesto.

Tanto unos como otros se mantuvieron firmes en su posición intercambiando varios argumentos que hacen que este tema sea tan polémico como lo es actualmente.

Carlota fue la encargada de iniciar el debate alegando que la sátira es de carácter ético ya que permite al periodista contar lo que es políticamente incorrecto. Lo que se busca a través de este género es mostrar la realidad tal y como es aunque no se a manera apropiada o socialmente aceptada de hacerlo.

Por otro lado, su compañero Gino afirmó que la sátira es el género periodístico que permite crear mentes capaces de opinar y criticar y especialmente de reflexionar. Además destacó el hecho de que vivimos en una época de crisis difícil y la sátira nos da la oportunidad de percibir la realidad de manera más relajada. Luis apoyó esta idea sosteniendo que favoreciendo el pensamiento crítico, el público lanza juicios de valor sobre un acontecimiento, se pregunta el por qué de las cosas.

Sus rivales se mostraron firmes a la hora de contraponer sus argumentos y haciendo especial hincapié en la idea de democracia. Mariana dejó claro que la sátira es un tema un tanto ambiguo ya que es un género en el que el trasfondo es la libertad de expresión sin embargo a veces va más allá y banaliza temas tano importantes como la propia democracia.

Javier añadió que la sátira no es un ataque gratuito sino que ‘’hay siempre una argumentación. Si se pone algo en ridículo es porque se ha basado en algo que podría haber ofendido a otras personas’’

Guillermo, en su caso, se centró en profundizar sobre uno de los valores principales de la democracia: el respeto. Fue entonces cuando mencionó uno de los argumentos más criticados del debate: la necesidad de poner límites. Alegó que la ley española está a favor de poner ciertos limites con el objetivo de garantizar el respeto entre ciudadanos.

Su firme oponente, Gino, en desacuerdo con esta idea, tachó a Guillermo de neofascista ya que no cree que poner límites en la sociedad sea un valor democrático.

Además, cada uno de los miembros del debate tuvo la oportunidad de apoyarse de un experto en el tema

Lo cierto es que sería difícil designar a un bando ganador cuando todos defendieron su posición con argumentos muy convincentes. Antes de asistir a este debate, me posicionaba a favor de la sátira en cierto modo aunque por supuesto es un tema complicado que necesita varios matices. A pesar de ello, tras presenciar el debate, mi opinión se ha visto un tanto influenciada. Los argumentos del grupo en contra de la sátira fueron muy convincentes y mantuvieron la calma a lo largo del debate. En cambio el bando opuesto se mostró algo más violento a la hora de defender la sátira.

Ana Serra Martínez

Grupo 42

Sátira: ¿humor o periodismo?

El pasado 21 de abril tuvo lugar un debate entre los alumnos de primer curso de comunicación audiovisual para la clase de comunicación periodista. La temática del debate era la sátira, un género periodístico que consiste en realizar una crítica de forma humorística. Los primeros choques entre ambos bandos se produjeron a raíz de la propia definición, ya que no todo el mundo entiende lo mismo por sátira.

El debate comenzó a las 15:00h por lo que los alumnos esteban un poco dispersos en cuanto a atención pero conforme avanzaba el debate y se iban acalorando los intervinientes la emoción aumentó y consiguieron captar su atención.

Este debate contaba con un moderador, Juan Sánchez, que interpretó su papel a la perfección. Nos trasladó a un plato televisivo con su puesta en escena y supo imponerse a los intervinientes cuando la ocasión lo requirió.

En cuanto a los intervinientes, siendo una breve presentación, se dividieron en dos bandos: a favor se encontraban Carlota Galocha Rey (experto: Irene Bermúdez Rello), Gino Pavone García (experto: Virginia Ruiz Alonso) y Luis García Díaz (experto: Johanna Torres); y en contra Guillermo García García (experto: Albert Florin Ghira), Javier Guridi Mateos (experto: Isabel Gallego Estebaranz) y Marianna Vélez Ospina (experto: Candela Manzano Hervás).

La actitud de los intervinientes en contra de la sátira se mostraron calmados y respetuosos, en cambio, el detonante del debate procedía del interviniente a favor de la sátira Gino Pavone. Conociendo las debilidades del contrincante como acusándoles de fascistas encendió el debate y comenzó la acción.

A pesar de la intención del moderador por estructurar el debate en distintas temáticas dentro de la sátira, el debate siguió su propio curso, monopolizando el caso de “Charlie Hebdo” entre otros.

Para comenzar el debate, el moderador lanzó una cuestión al aire: “¿Información o entretenimiento?” (Refiriéndose a la sátira). Ante la argumentación de Marianna sobre por qué la sátira debe tener una ideología y cuestionando el discurso antisistema que supone ésta; saltó su contrincante Gino diciendo “la sátira garantiza el sistema, tachar la sátira es querer acabar con el sistema”. La estrategia empleada por Gino Pavone era claramente la de provocar, obviamente argumentando su postura, para encender el debate y motivar un error en sus oponentes. Posiblemente uno de los momentos más intensos se produjo tras la intervención del experto de Gino, quien denunció el hecho de vetar la libertad criticando la sátira, matizando el interviniente con la “inocente” frase de “sólo dos tipos de personas pueden estar en contra de la sátira: ignorantes y extremistas de derechas (fascistas)”. Esta frase obtuvo su objetivo, calentar a sus oponentes obteniendo respuestas como la de Marianna “¡Aquí el único extremista eres tú!”.

Es importante aclarar que en estos encontronazos los alumnos montaban alboroto y motivaban que subiese el tono del debate.

En cuanto a la actitud de estos intervinientes, podemos destacar la actitud serena tanto de Guillermo como de Marianna, aunque en el caso de Guillermo tuvo varios enfrentamientos con Gino. Luis y Javier jugaron un papel más secundario, y Carlota estuvo muy activa en el debate dependiendo del tema tratado. Y como he dicho anteriormente, Gino jugó el papel de “detonante del conflicto” en este caso un debate.

En cuanto a ventajas y desventajas de la sátira, fueron representadas por los bandos a favor y en contra, respectivamente. La ventaja principal que fue defendida durante todo el debate fue favorece al pensamiento crítico y que muestra la realidad de forma verídica y no influida por una ideología como muestran los telediarios. La desventaja principal fue que la sátira ridiculiza y desprestigia la realidad.

En cuanto a quién gana el debate, habría que hablar, como bien buscaba Guillermo, de consenso. La defensa de la sátira utilizaba el argumento de la libertad de expresión y que no volviésemos a épocas pasadas de censura desmesurada. En cambio, el ataque a la sátira tiene un carácter solidario, como bien matizaba Javier; la libertad de unos acaba en el bienestar de los otros. Esto se ve claramente en el caso las portadas de la revista de Charlie Hebdo, que su libertad de publicar lo que quieran, como dibujar a Mahoma con carácter cómico; esta libertad acaba en el bienestar del musulmán que se siente ofendido ya que en su religión no se puede representar gráficamente al profeta.

En resumen, he recogido una serie de citas que se produjeron durante el debate y que recoge claramente la temática tratada:

  • Carlota: “La sátira cuenta lo que los periodistas no son capaces de contar. Las noticias son políticamente correctas, la sátira es la verdad.”
  • Guillermo: “Si la sátira genera odio no debe estar al debate público”.
  • Luis: “El respeto y la sátira no son incompatibles”.
  • Javier: “Se puede criticar, pero con argumentos”.
  • Marianna: “Es muy fácil defender la sátira cuando no eres el objetivo de la sátira”.
  • Gino (ante el debate de la autocensura por respeto al prójimo): “No quieres lograr el respeto a través del respeto, sino a través de la represión”.

Para concluir, fue un debate muy intenso pero se vieron mucho trabajo detrás de los intervinientes, quienes se prepararon muy bien su papel.

“Dejemos que se emita sátira, pero con respeto”

Crónica del debate final

Comienza el esperado debate en la Universidad Carlos III de Madrid con Juan Sánchez como moderador. El tema que nos ocupa es la sátira como medio de comunicación. Contamos con seis testigos y seis intervinientes: tres a favor, Gino, Carlota y Luis; y tres en contra, Guillermo, Javier y Mariana.

Por una parte, se afirma que la sátira es capaz de reflejar la verdad, pues el contenido que se expone no está “maquillado”, como sucede en otros informativos. Este género televisivo también “crea mentes capaces de criticar y ayuda a percibir la información de forma madura y más relajada que a través de los noticieros convencionales”, según Gino. Luis añade que la sátira permite elaborar juicios de argumentación, así como cuestionar aquello que se nos cuenta. No obstante, por otra parte, los interventores en contra acusan a la sátira de “coartar la libertad de expresión”, así como de “ridiculizar, banalizar y desprestigiar temas de vital importancia para la sociedad, como la democracia”.

La mayor parte del debate se desarrolla a partir de la cuestión de si la sátira constituye un mero entretenimiento o si además es válida como medio informativo. Guillermo sostiene que lo más importante para los medios de comunicación debe ser el respeto, y afirma que la sátira a menudo peca de ofensiva y no le aporta nada positivo a la sociedad. Carlota se defiende diciendo que no es posible censurar todo aquello que pueda resultar ofensivo, ya que esto depende de la situación personal de cada uno. Mariana plantea que no todo puede ser satirizado, a lo que Gino responde: “la culpa es de la falta de humor; no todo el mundo puede entender una sátira y menos aún emplearla”. Posteriormente se aborda la falta de información en la sátira. Carlota y Luis rebaten que la contextualización de la información es responsabilidad del público, así como de otros géneros, como el reportaje.

Cierto es que la sátira constituye un medio de comunicación más dinámico y atrayente que el resto de los informativos, aunque no todo es satirizable; no concibo ningún tipo de chiste acerca de una enfermedad que me produzca risa. Sin embargo, sí sostengo que entretenimiento e información no son necesariamente excluibles, y si el público sabe captar el humor detrás de una sátira, esta puede ser el mejor medio para informarse.

Al finalizar el debate, Luis concluye: “la sátira cuenta lo que otros medios no se atreven a contar”, y Gino cita lo siguiente: “de todo se puede hacer un chiste, siempre y cuando este sea muy gracioso”. El debate continúa irremediablemente hasta que Juan consigue poner punto y final con algunas preguntas breves por parte del público y un atronador aplauso final.

Crónica Debate de clase

El pasado martes 21 de abril se celebró un debate estudiantil en una de las clases de periodismo de primero de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. El tema sobre el cual trataba el debate era la sátira y su presencia en los medios de comunicación. Los debatientes estaban divididos en ‘a favor de la sátira’ o ‘en contra de la sátira’. El grupo a favor estaba formado por los estudiantes Carlota Galocha, Gino Pavone y Luis García, con sus respectivos testigos: Irene Bermúdez, Virginia Ruíz y Johanna Torres. Mientras que el grupo en contra contaba con la participación de Guillermo García, Javier Guridi y Mariana Vélez y sus testigos: Albert Florin, Isabel Gallego y Candela Manzano. Como moderador, el debate contó con la presencia de Juan Sánchez.

Para iniciar el debate, los intervinientes iban declarando ante el resto de la clase cuál era su postura ante la sátira en los medios de comunicación. Todo esto servía como una introducción de lo que estaba por llegar. Los intervinientes empezaban a calentar los motores y a lanzarse pullitas entre ellos como ocurrió en contadas ocasiones entre los debatientes Gino y Guillermo.

El grupo a favor defiende que la sátira permite contar ciertas noticias o ciertos hechos que están ‘maquilladas’ y son inocuas. Para ellos la sátira es la vía de escape que tienen los periodistas para mostrar la realidad tal cual es, sin problemas de tener que codificar la información. La sátira es símbolo de cultura, pues solo unos cuantos pueden comprenderla sin sentirse heridos por algunas referencias que hacen. Además, la sátira favorece el pensamiento crítico, lanza juicios de valor ante un acontecimiento. Detrás de esos juicios, hay una argumentación y la pretensión que hay en la sátira es que el espectador se cuestione por qué las cosas son así.

Por otro lado, el grupo en contra de la sátira defendía el hecho de que ha de ser considerada una burla para los ciudadanos por su carácter dañino. Cuando se defiende esa sátira, no se defiende la libertad de expresión. La sátira banaliza, desprestigia temas tan importantes o sistemas y estructuras como puede ser la democracia.

Tras esta breve presentación de ambas posturas, el moderador dio paso a la primera pregunta de si los intervinientes consideraban la sátira entretenimiento o información. Carlota defendía que pese a que la sátira en ocasiones puede resultar dañina, uno no puede poner un límite o una censura ante un tema determinado, porque el daño que se hace es personal y a cada uno le afecta de una forma u otra. De esta forma se censurarían numerosos temas y esto conllevaría a la censura de la libertad de expresión. Guillermo, por su parte, expresaba su postura contraria ante lo que exponía Carlota, diciendo así que vivir en democracia significa respeto y poner censura a la sátira no es algo malo.

Más adelante, Mariana reprochaba el hecho de que la sátira venga acompañada de una ideología política y de que sea antisistema, citando al periodista y humorista Wyoming como ejemplo. Gino, a favor de la sátira, le respondió a su compañera diciendo que la sátira no es antisistema, es la que garantiza el buen funcionamiento de ese sistema. De hecho, el participante se envalentonó tanto como para llamar neofascistas a sus compañeros de debate del grupo en contra de la sátira.

El moderador tras poner orden en el debate en el que se habían comenzado a leer artículos de la Constitución Española, dio paso a un nuevo tema sobre el que opinar y la interviniente Mariana comenzó a aludir a varias figuras del mundo periodístico tales como el inglés Stewart o el español Arturo Valls en Caiga Quien Caiga (CQC), cuya labor como humoristas es confundida con la profesión de periodista, haciendo que el público no sepa diferenciar entre información y entretenimiento.

En el debate surgieron temas como el polémico Charlie Hebdo, el cual Guillermo no cree que tenga nada positivo, lo cual apoyó su compañero Guridi.

Tras este preludio, el moderador dio paso a la presentación de los testigos de cada interviniente. El primer testigo fue Virginia Ruíz, cuyo papel era una doctora licenciada en Comunicación Audiovisual y con un Máster en Periodismo. Gino era el interviniente que debía continuar y detallar más lo que dijese su testigo, pero decidió hacer una intervención totalmente distinta, pues en un momento previo a la intervención de su testigo no había podido hablar y no quería quedarse con la palabra en la boca. De esta forma preguntó a sus compañeros si eran ignorantes o ultraderechistas, provocando un murmullo general en la sala y la queja de sus compañeros de debate por alusión.

Durante el resto del debate continuaron las apariciones de los testigos, aportando una mayor información sobre los hechos que se estaban tratando. Estos trataban sobre temas polémicos como política o religión, entre otros. Al final del debate el moderador permitió al público lanzar sus preguntas a un bando u otro y pese a la timidez de los alumnos, hubo algunos que se atrevieron a comentar sus opiniones con respecto a alguno de los temas del debate.

Cristina Robledo

Conferencia Laboratorio de RTVE. Crónica.

Buenas tardes amigos, hacia tiempo que no escribía, últimamente he estado ocupadísima intentando ponerme al día de las últimas novedades en el ámbito de la comunicación, sin duda las cosas han cambiado muchísimo después de estos diez años en la isla, ¡¡¡ya no todo es texto!!! Casualmente, el pasado martes hubo una charla en la universidad y me ha parecido muy interesante dejaros aquí mi experiencia. Espero que os guste tanto como a mí.

Crónica

Innovación, motivación, creatividad… todo esto vivimos el pasado martes en la Universidad Carlos III con Miguel Campos y Arturo Paniagua, trabajadores del Laboratorio de RTVE, quienes vinieron a impartir una charla, con el fin de hacer ver a los estudiantes de comunicación audiovisual los grandes cambios que han surgido en la comunicación, gracias a las mejoras tecnológicas.

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Tras una improvisada presentación del docente José Ángel Esteban, comienza la charla. En el aula se rumorea la informalidad de los jóvenes que vienen a hablar: camisas de cuadros, vaqueros, barbas, nada de trajes o corbatas. Con su slogan “Cada historia merece ser contada de una forma distinta”, comienza lo que debería ser el visionado de sus trabajos, pero problemas técnicos con Internet hacen imposible que lo veamos, derivando así en una conferencia puramente oral, salvo por la ayuda de un powerpoint preparado por los mismos comunicadores.

Nos cuentan que la función principal del laboratorio es innovar, jugar y experimentar con las nuevas formas: crear grandes historias de otras más pequeñas, proporcionándonos información desde distintos puntos de vista y sobre todo, en nuevos formatos. Un solicitado lavado de cara de la cadena nacional por antonomasia, ha desembocado en este proyecto que sin duda ha dado sus frutos y ha conseguido revitalizar la cadena.

Así pues, dan lugar al “¿Qué hacemos?”.  Primero, el Fracking, la fiebre del gas; gracias a un código gráfico, textual y visual consiguen hacer entender a los consumidores una técnica tan compleja y además hacerlo con rigor ante la falta de estudios definitivos.

En segundo lugar, JFK, sombras de un magnicidio. En este caso el vídeo deja de ser el contenido y pasa a ser el vehículo, consiguiendo que el  consumidor se sienta parte de la trama, casi como un investigador.

A continuación. Estafeta 1. Dejando claro que son anti-taurinos, sabían que en la época de los San Fermines, había picos de audiencia pero ¿Qué contar novedoso sobre los San Fermines?.  De nuevo, consiguieron sacar una gran historia de otra más pequeña como es la de Pío Guerendiain, un hombre que llevaba nada más y nada menos que 50 años fotografiando los San Fermines desde el mismo sitio. Pudieron hacerlo gracias a la herramienta Parallax .

Agilizando un poco la conferencia siguieron explicando otros muchos proyectos que habían llevado a cabo en el laboratorio: Los Goyas  por ejemplo, con el hashtag #GoyasGolfos, que retransmitieron en directo siguiendo la línea informal de Twitter, consiguiendo ser Trending topic; La Trasmisión Real, un trabajo exhaustivo de análisis de la historia del país a tiempo real durante la coronación de Felipe VI, que consiguió crear una historia mayúscula; Montelab“No es un videojuego, se consume como un videojuego. Es periodismo”.  Con una narrativa arriesgada buscaban las empatía del consumidor para entender más profundamente lo que supuso, y ha supuesto, la burbuja inmobiliaria; Guayominí, el valor de un voto, tomaron el camino de un tono irreverente y divertido para darle un toque fresco al periodismo de datos, con lo que consiguieron enganchar a los televidentes de Eurovisión y finalmente Masterchef, con el que consiguieron ganar un Lovie Award, gracias a su paseo virtual por el plató.

Cabe mencionar, que entre sus proyectos está otro de los pilares del Laboratorio, los documentales, como IsabelGuadalquivir.  Ayudándose de fotografías consiguieron una experiencia de 360º  presentándola en paralelo al estreno en cines, crearon la continuación de la experiencia del documental lineal.

Finalmente, ya acabando con los proyectos, nos plantearon si era posible contar una historia en menos de 15 segundos. El debate estuvo dividido ente los que creen que sí, y otros que no. Lo que sí está claro es que el mundo de la información, pese a estar reencontrándose y reinventándose, aún está por descubrir. Estos chicos solo han comenzado a dar pinceladas sobre lo que en un futuro será el mundo de la comunicación audiovisual, al que todos los estudiantes de la sala aspiramos llegar algún día.

Un saludo amigos bloggeros ¡hasta la próxima!